Inkujo

Bendita magia que encontraste para expresar todo aquello que algunas veces la boca por si sola no puede decir, sin embargo me abandonó…

Pasos insensatos

Yo estaba ahí porque de repente,
la vida me había dado la vida.

Me animé a llegar a ella
cerré los ojos del corazón,
no sentía culpa, ni miedo, ni vergüenza.

Aceptó la propuesta de venir.

Ella se quedó un momento cerca de mi
y a medida que pasaba el tiempo a su lado,
la oía hablar,
me iba convenciendo de que tenía razón
y que no me había equivocado,
pues existen momentos
en los que todavía es necesario correr riesgos,
dar pasos insensatos
para encontrar la verdad.

Y fue cuando pasó:
El amor verdadero me cubrió
y ella se quedó con mi verdad.

Nos perdemos

Nos detenemos, nos amamos.
Te miro los labios como una roja montaña,
revientan en agua, nos besamos.
Trasminas tu alma,
el fuego nos quema y mata,
cuando el silencio nos habla
y nosotros nos quedamos callados.

El amor nos transforma
y vamos perdiendo lo humano.
Me cambias de nombre
pero no importa si nos perdemos entre el tiempo
y nos quedamos agitados,
en cuerpos calurosos y fines helados.

El cielo ahora es azul y pronto pardo,
nos perdimos cuando me tomaste entre tus manos,
éramos solos,
sin importar las sabanas,
Nos amamos.

–Elescritor

Nos detenemos, nos amamos.

Te miro los labios como una roja montaña,

revientan en agua, nos besamos.

Trasminas tu alma,

el fuego nos quema y mata,

cuando el silencio nos habla

y nosotros nos quedamos callados.

El amor nos transforma

y vamos perdiendo lo humano.

Me cambias de nombre

pero no importa si nos perdemos entre el tiempo

y nos quedamos agitados,

en cuerpos calurosos y fines helados.

El cielo ahora es azul y pronto pardo,

nos perdimos cuando me tomaste entre tus manos,

éramos solos,

sin importar las sabanas,

Nos amamos.

El amor del alma

Uno sueña pero también ama, olvidando el cuerpo y prestando el alma ( Como en su tiempo lo hicieron Adán y la hermosa Eva, cuando se acostaban en la hierba para tomarse y prestarse todo, sencilla y delicadamente todo, para hacer funcionar al amor, sin importar la vida, el pecado o la ilusión ).

Te he prestado el alma no se cuantas veces mujer hermosa, pero ni siquiera me abres tus ojos, tu espacio, menos el alma. Tal vez no me amas, como el sol ama a la luna, y la luna eres tu, pero yo no soy el sol, sino el que te ama con el fuego y la luz que desprende mi alma, la que necesita  y te desea, solo a ti, si, a ti, dar amor, como el sol a las flores, pero esa luz no es fotosíntesis, sino amor que quema y mata, cuando dos seres se entregan con el alma.

–Elescritor

El amor del alma

Uno sueña pero también ama, olvidando el cuerpo y prestando el alma ( Como en su tiempo lo hicieron Adán y la hermosa Eva, cuando se acostaban en la hierba para tomarse y prestarse todo, sencilla y delicadamente todo, para hacer funcionar al amor, sin importar la vida, el pecado o la ilusión ).

Te he prestado el alma no se cuantas veces mujer hermosa, pero ni siquiera me abres tus ojos, tu espacio menos el alma. Tal vez no me amas. Como el sol ama a la luna, y la luna eres tu, pero yo no soy el sol, sino el que te ama con el fuego y la luz que desprende mi alma, la que necesita y te desea dar amor, como el sol a las flores, pero esa luz no es fotosíntesis, sino amor que quema y mata, cuando dos seres se entregan con el alma.

Buscando la ficción

Buscando la ficción, la novela..

Tengo unos días esperando que el caballo blanco con su jinete, del cuadro colgado en la pared, salga de él a todo galope, como queriendo comerse el mundo, quisiera la ficción se tornara diferente, más ficción menos vida, quisiera morir en medio de una batalla  llena de griegos y dioses nórdicos, o una batalla de lo que sea, y quizá, no sé si el caballo blanco prefiera entonces venir conmigo, tal vez le interese un jinete como yo y no esté parado ahí en el cuadro con el que le ha montado toda la vida, su estancia en ese cuadro debe ser tan cansada como mi espera por la ficción, correríamos juntos en la batalla, yo con un cuchillo eléctrico de baterías inagotables y una armadura templada con la delicadeza de ser casi impenetrable, y mi amigo el caballo, porque dado las circunstancias se convertiría en mi amigo indiscutiblemente, traería consigo una vestidura elegante pero cómoda para la batalla, fuéramos el uno para el otro, un dúo como ninguno, siempre con ganas de confrontar al enemigo, de ganar batallas y pelear, siempre pelear, como ahora busco sacar de la cabeza esas ideas tan esperadas para hacer ficción, que para ganar esta pelea a veces ocupo un amigo que se oculta, mi inconsciente y por supuesto fuera necesario mi amigo el caballo, vienen tantas cosas a la cabeza pero de todas, absolutamente nada, la ficción no se forma, sólo pedazos de aventuras, y de nuevo el caballo retorna al cuadro y entonces ya tiene de nuevo su antiguo jinete y la espera eterna de ser un cuadro, todo estático junto a las ideas que tanto espero que y que no llegan para formar esa nube impenetrable que se ocupa para la ficción.

– Elescritor

Mensajes del tiempo..

Te busco al viento,
te siento con la esperanza de un mejor vivir,
de un mejor momento,
lo cambias todo, eres el tiempo,
soy de tu vida tan sólo un pequeño instante, un momento,
este año ya me sentía cómodo, feliz, contento,
sentí que habitaba en ti por un instante, lo haz borrado todo,
de nuevo a tirar de la rueda, nos volvemos distantes,
quisiera entenderte,
pareciera todo empieza de nuevo,
para ti no importa nada, todo puede ser simple, lo mismo que complejo,
me guardas un día de tantos que tienes,
para fortalecer el alma y tú rejuvenecer de nuevo,
todo es esperanza, vivir de sueños,
ahí estás eres presente,
sin dejarnos pasado correcto,
eres futuro esperanzado,
eres año nuevo,
quisiera entender tus mensajes,
simplemente eres el tiempo,
que se detiene, un instante con ruido o silencio, para decirnos:
“Recuerda vivir feliz, con amor,
cada minuto,
cada momento,
la vida es un instante,
llévala con virtud,
haz de ella algo trascendental,
lo eterno”

– Elescritor

Fragmento de aquel cuento….

Era tan joven cuando llegaste a mí, me enamoré de tu belleza, de ti y de tu amor. Recuerdo que me gustabas toda, de los pies a la cabeza y de tu respiración hasta la médula. Era tanta tu grandeza, que no me conformaba con mirarte, te respiraba, te pasaba mis labios por tus labios y más te deseaba. Eras mucho y yo no era nada. Te amaba y tú también lo hacías. Eras lo mejor que me había dado la vida.

“A la vida del Amor y del Muerte” Un cuento largo que escribí con el corazón, sin importar escritura, literatura, vergüenza y aquello que todo escritor debe poseer, era muy joven.

No todo empezó aquí…..

– Elescritor